De León a Dublín: el camino de Andrea Díez en la educación infantil y la aventura internacional
Hay decisiones que cambian el rumbo de una vida. Para Andrea Díez Moyano, alumni del Grado en Educación Infantil de la Universidad de León, una de ellas fue aprovechar cada oportunidad que surgió durante su etapa universitaria y atreverse a salir de su zona de confort.
Desde su participación en programas como la Beca de Colaboración Internacional o la Beca RALBAR hasta su actual trabajo como maestra en Dublín, Andrea ha construido una trayectoria marcada por la curiosidad, el aprendizaje continuo y la pasión por la educación. En este testimonio comparte cómo la Universidad de León contribuyó a su desarrollo personal y profesional, así como las experiencias que la llevaron a vivir y trabajar en Irlanda.
Hola, soy Andrea 😊. Soy leonesa de toda la vida y crecí en un pueblo de León hasta los 18 años. Aunque al principio no tenía claro cuál era mi carrera universitaria ideal, finalmente, en 2018, me decidí por estudiar Educación Infantil en la Universidad de León.
Siempre me ha apasionado la educación y considero que la etapa infantil es una de las más importantes y determinantes en el desarrollo de las personas, aunque muchas veces no se le dé la importancia que realmente merece.
Mi paso por la Universidad de León durante esos cuatro años fue, sin duda, una de las etapas más felices de mi vida. Aprendí muchísimo, tanto a nivel académico como personal, y tuve la suerte de encontrarme con profesores y profesoras a quienes sigo admirando a día de hoy y con quienes todavía mantengo el contacto.
Siempre sentí que encajaba muy bien dentro de la universidad, por lo que decidí involucrarme al máximo en todas las oportunidades que fueron surgiendo. Gracias a ello obtuve dos becas universitarias. La primera fue una Beca de Colaboración Internacional en la Oficina de Relaciones Internacionales durante tercero de carrera, una experiencia que me permitió conocer a muchísimas personas de diferentes países, abrirme al mundo y darme cuenta de todas las experiencias que quería vivir en el futuro. La segunda fue la Beca Programa RALBAR en cuarto curso, donde desarrollé un proyecto propio de innovación educativa en el medio rural, algo que me permitió poner en práctica todo lo aprendido durante la carrera y seguir creciendo profesionalmente.
Gracias a todos esos aprendizajes, una vez finalizados mis estudios decidí seguir especializándome y cursé un máster en Dirección, Gestión y Liderazgo Educativo, una etapa que además me llevó a trabajar durante un año en Madrid.
Sin embargo, mi curiosidad por conocer nuevas culturas, formas de vida y maneras de entender la educación me llevó a dar un paso más allá y salir de España en 2023 gracias a una oferta de trabajo en Irlanda. Desde entonces vivo en Dublín, una ciudad que me ha brindado muchísimas oportunidades tanto profesionales como personales.
Actualmente trabajo como maestra en una escuela infantil e intento aprovechar cada día para seguir aprendiendo algo nuevo. Sin duda, salir al extranjero y vivir esta experiencia ha sido una de las mejores decisiones de mi vida.
Todo este camino no habría sido posible sin la Universidad de León, sin el impulso que me dio para atreverme a salir de mi zona de confort y sin todas las personas que fui encontrando durante esos años, que me motivaron a seguir creciendo y creyendo en mí misma.
A día de hoy quiero seguir disfrutando de esta aventura y, quién sabe, quizá vivir en otros países para continuar sumando experiencias y aprendizajes, tanto profesionales como personales. Sé que en algún momento mi sitio volverá a estar en España, pero por ahora quiero aprovechar todas las oportunidades que la vida me está ofreciendo.
Si tuviera que dar un consejo a los estudiantes y recién titulados de la Universidad de León, sería que salir fuera te hace crecer en todos los sentidos. Te ayuda a relativizar los problemas, a perder el miedo, a ganar confianza en ti mismo y a descubrir capacidades que muchas veces ni sabías que tenías.
El mundo es enorme y está lleno de oportunidades y experiencias increíbles; muchas veces, solo hace falta atreverse a dar el primer paso.

